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Padre de la ecofilosofía advierte que sólo los más valerosos sobrevivirán estos tiempos críticos

Ecosistemas

Por: Pijamasurf - 11/24/2016

El filósofo Henryk Skolimowski sostiene que la ecología y la espiritualidad están estrechamente vinculadas y que se avecinan tiempos muy difíciles

Henryk Skolimowski es un filósofo polaco con un doctorado de la Universidad de Oxford, quien acuñó el término "ecofilosofía" en los 70 en un intento de hacer notar que el problema ecológico es esencialmente un problema filosófico.

En el sitio de Skolimowski se explica:

En nuestro mundo complejo, no podemos limitarnos al medio ambiente físico. Trabajar sobre los problemas ambientales es importante pero no suficiente. Para sanar el mundo, necesitamos sanar nosotros mismos; necesitamos resonar armoniosamente con todos los seres vivos; necesitamos hacer nuestras mentes compasivas; necesitamos seguir valores que aseguran la justicia.

La ecofilosofía sostiene que el mundo es un santuario, y nosotros somos sus reverentes guardianes, responsables de su bienestar. La ecofilosofía sostiene que lo ecológico y lo espiritual son uno. 

La editorial Atalanta acaba de publicar un libro de Skolimowski, La mente participativa, un texto abundante en ideas y en diálogos multidisciplinarios donde se retoman figuras como Karl Popper y Pierre Teilhard de Chardin, el padre de la espiritualidad ecológica y del fascinante concepto de la noósfera. Skolimowski sugiere que nuestro concepto de persona debe reemplazarse para incluir un entendimiento de una sensibilidad en interacción constante con todo el medio ambiente. Es decir, que el ser humano es interdependencia y está dentro de una madeja de evolución y diversidad que debe hacer consciente para que se tomen "esfuerzos participativos" y así favorecer la vida a largo plazo. La concepción egoísta-individualista del mundo no sólo es una cortedad de visión, es también la más profunda ignorancia, ya que al destruir el entorno --buscando el bienestar personal-- nos destruimos a nosotros mismos. “Necesitamos crear formas participativas de vida que vayan más allá de las maneras de participación que ejemplifican el bingo o el carrusel del consumo”, afirma Skolimowski.

Le ecofilosofía toma de diversas tradiciones espirituales como el budismo, el cristianismo y el hinduismo para concebir una ética cósmica. Así, también reconoce que estamos inmersos en un ciclo sumamente complicado, el cual necesariamente hará surgir de las profundidades del ser humano la chispa de una nueva civilización:

Hemos nacido en tiempos difíciles y, de forma justificada, podríamos sentir lástima de nosotros mismos. […] Los períodos críticos como el nuestro destruyen muchas almas menores, pues suponen un reto para nuestra esencia última, [pero] aquellos que la asuman prevalecerán y darán testimonio de la fibra indestructible de la condición humana.

Masas de destrucción dejadas por el paso del huracán Matthew, una de las tormentas más poderosas del tiempo reciente que ha dejado sobre todo a Haití en una condición trágica

El huracán Matthew es la tormenta más poderosa que se ha generado en el Atlántico en una década, dejando una gran estela de destrucción a su paso por el Caribe, principalmente en Cuba y en Haití, y en el sur de Estados Unidos, principalmente en Florida. Cientos de personas han muerto y Haití, un país asolado por grandes catástrofes en los últimos años, ha sufrido una enorme devastación.

En este enlace aparecen una serie de opciones para hacer donaciones a los afectados en Haití, a través de sitios que no son la Cruz Roja, una organización que ha sido acusada de malversar los fondos que fueron donados para ayudar a este país caribeño en una ocasión previa.

Algunas personas se preguntan si este tipo de fenómenos no son parte de la nueva dinámica catastrófica en la cual estamos enfrascados debido al cambio climático, algo que no se presentaba de manera tan dramática antes de la "era industrial". Daniel Pichbeck escribe:

Mi nuevo libro se pregunta "¿Qué tan pronto es ahora?" (How Soon is Now), porque lo admitamos o no, podemos sentir la verdad de las cosas: nuestra biósfera ha sido llevada a su límite y, reluctantemente, ha empezado a luchar de regreso. Lo peor es que, como una madre protegiendo a sus crías, hará lo todo lo que está en su poder para evitar esta amenaza. Esta es la amenaza que nosotros –la familia humana– ahora representa para la intrincada red de vida interdependiente que nos rodea, ya que estamos eliminando más de 10% de la biodiversidad de la Tierra cada 10 o 15 años. 

 

[Imágenes: Boston Globe]