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5 principios básicos de los estoicos para vivir bien

Salud

Por: Pijama Surf - 06/15/2017

Sabiduría milenaria para acercarnos a la felicidad desde la razón

Mejor es, pues, vencer el dolor, que engañarle; porque distraído por los placeres, rechazado por las ocupaciones, despierta muy pronto después de acumular en el reposo fuerzas para desencadenarse.

Séneca

Aunque hoy a la felicidad se le sitúa en un pedestal y como un sinónimo de perpetuidad, no siempre fue así. La felicidad no excluye momentos difíciles o frustrantes, ni siquiera sentimientos hoy considerados como negativos. Lo anterior lo sabían muchas culturas, como la mexica, o bien tradiciones como la de los estoicos en la Antigua Grecia y en Roma, y de hecho la idea de felicidad perenne más bien es un invento posmoderno, en gran parte resultado de la gran maquinaria de la publicidad.

Lo que es indudable es que el ser humano siempre ha buscado sentirse bien, liberado, más pleno, lleno de sentido, es una búsqueda intrínseca a la que pareciera apuntar nuestra naturaleza. Hoy en occidente las prácticas y filosofías orientales parecen darle una bocanada de oxígeno a la necesidad humana de la trascendencia, pero en cada época hubo pinceladas de sabiduría para llevarnos a este camino.

El estoicismo fue una corriente filosófica que surgió en la Antigua Grecia, fundada por Zenón y que está siendo altamente retomada actualmente. Esta doctrina estaba basada en la comprensión de que la vida es de algún modo sufrimiento, pero uno que puede superarse, siempre, cada vez más, mediante el entrenamiento de la mente, el cultivo de la virtud y la concentración en el ahora, asumiendo que lo que nos hace sufrir no son los hechos en sí, sino las creencias que adherimos a tales hechos.

Presentamos algunos consejos extraídos de la filosofía estoica y en general de la filosofía de la Antigua Grecia, que tuvo su bastión en el oráculo de Delfos:

 

Conócete a ti mismo (una variación del oráculo de Delfos atribuida a los pitagóricos)

Si uno aprende a observarse, entonces reconoce las virtudes propias y los defectos. A partir de ello, uno toma responsabilidad sobre aquello que nos pasa y, con base en el autoconocimiento, se actúa más sabiamente frente a las adversidades. El autoconocimiento deviene también en una liberación de la frustración, aceptando nuestra parte en los hechos de nuestra vida.

 

El presente es importantísimo

Para Marco Aurelio, estoico, aunque romano, más allá de evadir las emociones frustrantes, mucho de la clave está en el presente; concéntrate ahí todo lo que puedas:

Recuerda que el hombre vive sólo en el presente, en este instante fugaz; todo el resto de la vida ya se ha ido o aún no se ha revelado. 

 

Piensa positivo, pero no bloquees

La maquinaria de la felicidad nos está obligando a esconder todas aquellas emociones que no embonan con la alegría. Ello es una trampa; afronta esas emociones (son buenas para la salud), déjalas ser y luego vuelve al presente. Es bueno tener metas pero un optimismo eufórico es falso, te frustrará y hará que bloquees (y cargues) con muchas emociones que también conforman la vida. En este sentido, los estoicos invitaban a abrazar la adversidad, simplemente porque negarla es pésimo para tu psique; mejor aprender de ella.

 

Imagina el peor escenario

Puede parecer muy pesimista pero si sólo piensas que tu vida será estilo Walt Disney, te frustrarás enormemente. Desarrolla metas, pero siempre prepara psicológicamente el escenario de cómo sería si las cosas salieran fatal; ello hará que puedas tener una especie de escudo protector psicológico. Lo anterior hará también que seas realista, que te prepares para entender que la vida implica todo tipo de momentos.

 

Agradece al levantarte y al acostarte

Si no crees en la figura de un Dios, agradece a la vida, a las personas que quieres o al cosmos, pero agradece. Es un acto significativo que te otorga humildad (el ego nunca va a llenarte) y que además conlleva un ejercicio de reflexión que pocas veces hacemos sobre nuestra vida, sobre lo bueno en ella, lo bueno en ti y lo maravilloso que puede ser darte cuenta. También es importante que hagas una revisión de tus penas pasadas. Según Séneca, ello te dará perspectiva de lo bueno que ahora tienes; la perspectiva, aunque se viva en el presente, es crucial:

Dirase: «Extraña manera de consolar, la de recordar las penas olvidadas; colocar el corazón en presencia de todas sus amarguras, cuando apenas puede soportar una sola». Pero reflexiónese qué males bastante peligrosos para aumentar a pesar de los remedios, se curan con los medicamentos contrarios. Voy, pues, a rodear tu dolor de todos sus lutos, de todo su lúgubre aparato; esto no será aplicar calmantes, sino el hierro y el fuego.

6 consejos de autosuperación que pueden estar arruinando tu vida

Salud

Por: Pijama Surf - 06/15/2017

Entre otras nocivas nociones de autosuperación, la pretensión quizá funcione por momentos como un placebo, pero a largo plazo podría frustrarnos

Desde que la maquinaria de la felicidad se puso en marcha hemos olvidado que la vida son altibajos, que no todo está bajo nuestro control y que vivir es eso: sortear todo tipo de momentos y circunstancias. La maquinaria de la felicidad obligada (el "sonríe siempre, nunca te quiebres") nos está obligando a negar emociones que son parte de la vida, y bloquearlas nos frustra enormemente. En esta tendencia, la autosuperación se vende a tropeles en formatos innumerables: libros, películas, publicidad.

El problema con la cultura de este tipo es que nos vuelve personas frustradas. Te presentamos algunos conceptos que se repiten sistemáticamente en las nociones básicas de superación personal pero que podrían estar siendo altamente contraproducentes para la salud de nuestra psique:

 

Tú lo puedes todo

Una de las premisas más importantes en el pensamiento occidental es el famosísimo “Conócete a ti mismo” (gnōthi seauton), propulsado sobre todo por Platón. Lo anterior se refiere a una madurez para aceptar nuestras virtudes y defectos, y una vez hecho consciente eso, trabajar en lo que deseemos cambiar. Sin embargo, no todos somos iguales; algunos tenemos talento para ciertos ámbitos, y otros en distintas áreas. Es verdad que hay que ser voluntariosos en lo que nos proponemos, pero si buscamos ser buenos en todo simplemente nos estaremos engañando, y ello genera frustración a largo plazo.

 

Sonríe siempre

Cierto, caer en el pesimismo te paralizará, pero una cosa es caer en el pesimismo y otra creer asequible el siempre tener emociones placenteras. La vida son muchos tipos de emociones y uno puede encontrar placer en sus momentos agridulces. Está comprobado que las emociones negativas nos dan perspectiva y son positivas para la salud. Si sólo te aferras a sonreír estarás pretendiendo todo el tiempo, lo que en el fondo te generará frustración y pensarás que hay algo mal en ti cuando, como todo humano, te sientas triste, enojado, descontento, etcétera.

 

Persigue la perfección

Está muy bien tener presente el buscar el perfeccionamiento de nuestro oficio, trabajo o tarea, pero el perfeccionamiento es algo siempre en movimiento; aunque te aferres a la idea de perfección, resulta que no somos perfectos, y ello te frustrará y mermará tu autoestima si no lo haces consciente.

 

Ser exitoso es sobresalir

Hay muchas maneras de entender el éxito; sin embargo, la publicidad, y sobre todo los libros y propaganda de superación personal, sitúan el éxito siempre con ejemplos de personas famosas, ricas, sobresalientes. La realidad es que el éxito es más bien estar en el camino de aquello que has elegido y disfrutar el trayecto con sus altibajos, o las muchas otras definiciones que cada quien puede darle.

 

Nuca, jamás, te sientas culpable

Es verdad, el arrepentimiento (la culpa) puede ser nocivo si se experimenta en demasía, pero es bueno darte cuenta cuando has tenido un error, entender por qué te habría gustado actuar distinto y experimentar el halo de nostalgia que conlleva este tipo de pensamiento. Según la ciencia, ello hará que generes mayor conciencia sobre por qué te gustaría que las cosas hubieran sido distintas. Eso es conocerte a ti mismo también, y te otorga sabiduría y aprendizaje. Desde luego, ello no implica que quedarte estancado en ese sentimiento sea sano; déjalo ir, pero permítete sentir también tus errores.

 

Tú eres responsable de todo lo que te sucede

Sí, nuestro pensamiento, nuestra actitud y la energía que emana de ello atraen a ciertas personas y situaciones, pero también es verdad que no tenemos control de todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Pretender lo anterior es sumamente frustrante, así que, aunque es bueno asumir nuestra responsabilidad en el mundo, también es benéfico entender nuestra posición de vulnerabilidad: sí, en ocasiones somos también víctimas, y asumirlo con madurez y humildad está bien.

 

Ilustración: Yuschav Arly