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Everything: el videojuego narrado por Alan Watts que te reta a ser todo el universo

Arte

Por: pijamasurf - 06/17/2017

Un hermoso videojuego te permite tomar la perspectiva de una piedra, un insecto, un oso, un continente, un planeta, una galaxia y demás para entender la interconexión del universo

Everything es el videojuego creado por David O'Reilly en el que uno puede jugar como cualquier cosa. Puedes ser una piedra, un insecto, un oso, un continente, un planeta, una nube, una galaxia, un átomo de carbón. No hay puntos, niveles ni trama definida; sólo la experiencia de ver el mundo desde los ojos de otro, de todo. El único esquema del juego es descender o ascender en magnitud, tomar la perspectiva de algo menor en escala --un grano de arena, una bacteria-- o algo más grande --una estrella, un cúmulo de galaxias...

"El juego de la existencia es que estás en el medio", dice Alan Watts en una voz en off. Así percibimos el mundo, como un centro. Sólo somos un nodo de percepción del universo. El universo a partir de un punto de luz con infinita posibilidad de ser.

Everything juega con la idea de tomar diferentes puntos de vista al cambiar el modo de magnificación, es decir, extender la conciencia a la totalidad.

Uno aprende que todo depende de todo. No sólo una bacteria depende del universo; el universo depende una bacteria. Cada evento contiene la totalidad y se relaciona con la totalidad.

Cambiar de perspectiva, jugar a ser todas las cosas, puede detonar una experiencia casi psicodélica, de una conciencia que se abre a una posibilidad de conexión mucho más vasta. Un sentido de pertenencia estética y ética.

Esta fotógrafa usó una técnica del siglo XIX para retratar niños y el resultado es precioso (FOTOS)

Arte

Por: Pijama Surf - 06/17/2017

Realizadas con el proceso conocido como colodión húmedo, sus fotografías parecen atemporales y flotantes

Suele decirse que pensamos en el pasado como más deseable porque siempre lleva un halo de nostalgia y nubosidad, pero algunos casos ameritan esa nostalgia. Por ejemplo, las técnicas pasadas en las artes, entre ellas la fotografía, un arte que comenzó a gestarse a mediados del siglo XIX, cuando los dagerrotipos, la hermosa técnica de fijación de imágenes en chapas metálicas, encontró el primer éxito comercial de la fotografía y también la manera más democratizadora, hasta ese entonces, de acceder tanto a su creación como a su compra.

La daguerrotipia luego fue encontrando nuevos condimentos, como el colodión húmedo que mezcló el dagerrotipo con el alotipo (que permitía numerosas impresiones de un solo negativo), y añadiendo el revelado con con sulfato de protóxido de hierro. Así, el colodión húmedo amplió enormemente las posibilidades de la fotografía, y aunque fue creado en 1851, su época de popularidad culminante fue en las últimas 2 décadas del sigo XIX.

De esta hermosísima técnica, que consigue tonos dorados y negros como ninguna otra, con matices de luz con un halo onírico y fantasmal, la fotógrafa española Jacqueline Roberts realizó una serie a partir de su implacable inquietud por fotografiar niños.

Entrevistada por BoredPanda, Roberts explica por qué la combinación es tan poética:

No coincido con la percepción común de que los niños son dulces e inocentes criaturas. Encuentro esta noción condescendiente y manipuladora. Lo que me encanta de ellos es su crudeza, su fresca distracción, su poco comprometedora habilidad de ser ellos mismos.

La mayoría de los niños que esta fotógrafa capta están en la etapa de transición de niños a adolescentes, lo que los hace aún más enigmáticos:

Puedes consultar aquí su página y aquí su cuenta de Instagram.