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11 cosas extrañas que sucederán durante el eclipse de sol del 21 de agosto

AlterCultura

Por: pijamasurf - 08/17/2017

11 cosas extrañas y visualmente fascinantes que podrán apreciarse en el eclipse total de sol

Como seguramente ya sabes, el 21 de agosto del 2017 ocurrirá un eclipse total de sol en una franja de Estados Unidos y uno parcial en buena parte de América y Europa (aquí un link para saber cómo ver este eclipse) (puedes ver la transmisión en vivo al final de esta nota).

Un eclipse total de sol conjuga una doble fascinación; por una parte es visualmente un espectáculo astronómico incomparable, abundante en diferentes fenómenos ópticos estéticamente sublimes, y por otro lado es un evento que genera una especie de pánico en la naturaleza. El mundo se sume en la oscuridad súbitamente y esto genera diferentes reacciones --generalmente de pavor, ya que el Sol es la fuente de la vida. Históricamente los eclipses eran temidos por los reyes, siendo símbolos justamente del Sol y el eclipse de su muerte. Sobre esto se ha especulado actualmente, pues algunos astrólogos ven a este como un eclipse nefasto para Trump.

A continuación una lista de fenómenos fascinantes que ocurren durante un eclipse, además del obvio ocultamiento del Sol. Hay que mencionar que muchos de éstos sólo podrán apreciarse dentro del sendero de totalidad. Como dijera Anne Dillard, la diferencia entre ver un eclipse parcial y uno total es igual a besar a un hombre o casarse con él. O quizás podríamos añadir: morir con él.

1. Durante la fase parcial del eclipse se podrán observar cientos de mediosoles reflejados en el piso al lado de un árbol. Esta es una forma segura de ver el eclipse (pues verlo directo en su parcialidad puede dañar los ojos). Las imágenes del Sol multiplicado aparecen porque las hojas de un árbol sirven como una cámara estenopeica que proyecta la imagen del Sol en el piso.

2. Poco tiempo antes de la fase de totalidad o poco después, se llega a apreciar un fenómeno poco conocido, llamado "bandas de sombras". Son como una especie de marea trémula de sombras. Estas bandas, también llamadas "serpientes de sombra", pueden observarse mejor en superficies blancas o de luz plana. Son causadas por la luz del Sol asomándose apenas por los bordes del orbe lunar en los valles y montañas. La turbulencia del aire hace que parezcan moverse y vibrar.

3. Minutos antes de la totalidad, el aire se enfriará radicalmente, en algunos lugares hasta 20°F. Los animales entrarán en una confusión generalizada. Se escucharán ladridos, gorjeos, chicharras. En algunos sitios se verán murciélagos volando. En la totalidad, en ocasiones habrá un silencio sepulcral. El eclipse total es una especie de inesperado ensayo apocalíptico.

4. Si estás en un páramo abierto o en una montaña, podrás ver la parte más oscura de la sombra de la Luna (llamada umbra) justo antes de la totalidad.

5. Uno de los fenómenos visualmente más asombrosos es el llamado "anillo diamante de la Luna". Un instante antes de que la Luna oculte al Sol se experimenta el efecto "anillo diamante": el último borde de sol da la impresión de crear un medio anillo de luz brillante alrededor de la Luna. Puedes ver más fotos de esto aquí.

6. Durante la totalidad, la corona solar revela el campo magnético del Sol. Esta es otra de las visiones cumbre del fenómeno, observar la florescencia etérea de la corona durante la totalidad, algo que puede hacerse con los ojos desnudos.

7. Durante la totalidad se podrán observar estrellas y planetas. Venus y Mercurio se harán visibles, Venus siendo el más brillante y, de manera poco usual, se podrá ver a Mercurio, un punto pequeño que suele estar velado por el brillo del Sol. Marte y Júpiter también aparecerán. Sirio, la estrella más brillante del firmamento, se podrá apreciar al suroeste del Sol.  

8. Los científicos podrán ver erupciones llamadas prominencias, las cuales brillan con hermosos rojos rubíes y no pueden observarse en otro momento.

9. Un atardecer de 360 grados. Durante la totalidad, al mirar al horizonte se podrá apreciar lo que se ve como un atardecer en todas direcciones, una banda carmesí de luz. Esto ocurre debido a que el Sol sigue brillando fuera del sendero de la totalidad.

10. Se podrán observar las perlas de Baily, puntos brillantes que aparecen alrededor de la Luna antes y después del eclipse, causados por la luz solar que brilla en las montañas y valles de la Luna.

11. Por último, algo que no tiene que ver con lo astronómico. Ya que se calcula que más de 100 millones de personas viven a menos de 1 día de la franja en la que el eclipse podrá verse en su totalidad, se espera que se presenten grandes embotellamientos de tráfico y desabasto. Así que quizás podamos presenciar algunas escenas distópicas-apocalípticas de la modernidad consumista viéndose eclipsada por la naturaleza. Los antiguos creían que durante el eclipse un demonio, una serpiente o algún animal celestial devoraba al Sol, en un acto que era considerado ominoso y mayormente nefasto.

Ve aquí la transmisión del eclipse:

 

Con información de Astro Maven

Lee también: Donald Trump y el significado astrológico del eclipse solar del 21 de agosto

La materia y el tiempo-espacio son meras ilusiones generadas por la conciencia, explica científico

AlterCultura

Por: pijamasurf - 08/17/2017

El profesor de ciencias cognitivas Donald Hoffman explica por qué es altamente probable que la materia y el tiempo-espacio sean sólo ilusiones funcionales producidas por la conciencia, justamente como los iconos que nos ayudan a navegar un programa de computadora

Donald Hoffman, profesor de ciencias cognitivas de la Universidad de California en Irvine y doctor en informática y psicología por el MIT, es uno de los científicos que más han estudiado el problema mente-cuerpo o la razón por la cual la ciencia no tiene una teoría satisfactoria para explicar la conciencia. Hoffman sugiere que esto se debe a que la conciencia es fundamental, no así la materia y el tiempo-espacio (y la ciencia busca explicar la conciencia desde una perspectiva física reduccionista, lo cual la coloca en un callejón sin salida). Hoffman sostiene que el tiempo-espacio, los campos y la materia misma son apenas manifestaciones secundarias que se producen como contenidos dependientes de la conciencia, de la misma manera que los iconos e interfaces de una computadora nos permiten interactuar con los programas pero realmente no tienen una existencia intrínseca ni reflejan una realidad subyacente. Lo que es notable de Hoffman es que tiene una hipótesis sumamente sugerente basada en la noción evolutiva de que una especie no evoluciona para percibir la realidad sino para sobrevivir y, por lo tanto, es lógico pensar que el mundo material que percibimos no es el mundo real, sino solamente un modelo funcional que genera la conciencia.

A continuación traducimos la intervención de Hoffman en la revista Edge, la cual reúne a las mejores mentes de la ciencia para responder a preguntas que considera esenciales para la discusión contemporánea:

La conciencia y sus contenidos son todo lo que existe. El espacio-tiempo, la materia y sus campos nunca han sido ciudadanos fundamentales del universo sino que han sido, desde el principio, entre los contenidos más humildes de la conciencia, dependientes de ella para su propio comienzo.

El mundo de nuestra experiencia diaria --el mundo de las mesas, sillas, estrellas y personas, con sus formas auxiliares, olores, sensaciones y sonidos-- es una interfaz, específica a la especie, de un reino mucho más complejo, cuya característica esencial es consciente. Es improbable que los contenidos de nuestra interfaz en alguna forma semejen ese reino. De hecho, la utilidad de una interfaz requiere, en general, que no lo hagan. Ya que el sentido de una interfaz, como la interfaz Windows en una computadora, es una simplificación y facilidad de uso. Hacemos clic en iconos, ya que esto es más rápido y menos propenso al error que editar megabytes de software o alternar voltajes en circuitos. Las presiones evolutivas dictan que nuestra interfaz específica a la especie, este mundo de nuestra experiencia diaria, debe de ser una radical simplificación, seleccionada no por su representación exhaustiva de la realidad sino por su mutable pragmatismo de supervivencia.

Si esto es correcto, y la conciencia es fundamental, entonces no nos debería sorprender que, pese a siglos del esfuerzo de las mentes más brillantes, no tenemos una teoría física de la conciencia, ninguna teoría que explique cómo la materia no-mental o campos o energías son o pueden causar la experiencia consciente. Existen, evidentemente, muchas propuestas sobre dónde encontrar dicha teoría --tal vez en la información, en la complejidad, en la neurobiología, en el darwinismo neural, en mecanismos discriminativos, en efectos cuánticos o en organización funcional. Pero ninguna propuesta se aproxima remotamente a los estándares de una teoría científica: precisión cuantitativa y predicción novedosa. Si la materia es uno de los productos más humildes de la conciencia, entonces debemos de esperar que la conciencia no pueda ser derivada teoréticamente de la materia. El problema cuerpo-mente será a la ontología física [o fisicalista] lo que la radiación de cuerpos negros fue a la mecánica clásica: primero una provocación para su defensa heroica, luego el origen de su sustitución final.

Esta defensa heroica, sospecho, no será abandonada prontamente. Puesto que los defensores dudan que un reemplazo basado en la conciencia pueda lograr la precisión matemática o el impresionante alcance de la ciencia física. Queda por ver hasta qué punto y con qué efectividad las matemáticas pueden modelar la conciencia. Pero tenemos fascinantes atisbos: según algunas de sus interpretaciones, la matemática de la teoría cuántica es en sí misma un avance en este sentido. Y quizás mucho del progreso matemático en las ciencias de la percepción y la cognición puede ser interpretado así. Veremos.