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El 8 de agosto es el Día Internacional del Orgasmo Femenino (algunos datos claves para celebrar)

Buena Vida

Por: pijamasurf - 08/08/2017

Celebra apropiadamente (con orgasmos femeninos) este Día Internacional, tomando en cuenta algunos puntos claves

En un año calendárico en el que se agolpan innumerables festividades, una de las más placenteras (en potencia, al menos) es el Día Internacional del Orgasmo Femenino, celebrado el 8 de agosto en diferentes partes del mundo desde el 2006. 

Esta fecha tiene un origen un tanto colorido, habiéndose iniciado en Brasil en el 2006, aparentemente como iniciativa del concejal del poblado de Esperantina, Arimateio Dantas, quien dedicó el día a su esposa e impulsó un comunicado supuestamente compulsorio con el que instaba a los habitantes de este pueblo a hacer un esfuerzo máximo para lograr que sus parejas femeninas llegaran al clímax. Se ha especulado, en tono de broma, que la iniciativa partió de un deseo compensatorio del concejal. De cualquier manera, la fecha se ha galvanizado y actualmente se difunde a escala masiva internacionalmente, acaso enfatizando la importancia de una cultura sexual que se ocupe del placer femenino, históricamente relegado. La fecha se diferencia del 31 de julio, que es el Día Mundial del Orgasmo, un día creado por una marca de lencería.

Diversos estudios muestran que las mujeres no suelen alcanzar el orgasmo con la misma frecuencia en las relaciones heterosexuales; esto, en gran medida, debido a una sexualidad basada sobre todo en la penetración vaginal. Cuando la mujer recibe sexo oral o estimulación manual del clítoris, las cifras se emparejan más. Los expertos recomiendan no escatimar en el coqueteo previo, crear un estado de relajación --que puede ser promovido por un masaje de cuerpo completo-- y llevar la atención al clítoris, el cual puede ser estimulado suavemente con la lengua, los dedos y otras partes del cuerpo. Asimismo se recomienda intercalar besos profundos, algo que forma parte de los tres movimientos que los científicos han determinado que producen con mayor eficacia el orgasmo femenino (puedes leer aquí sobre las recomendaciones que hace la ciencia para asegurar el orgasmo femenino).

Esta fecha ha cobrado en Escandinavia una veta educativa, ya que se usa para rendir homenaje a mujeres pioneras de distintas épocas que han ayudado a combatir prejuicios y concientizar en torno a los derechos de las mujeres. 

Participar en las celebraciones de este día tiene una única condición: proporcionar orgasmos a las mujeres que te rodean (incluyéndote a ti misma, si es el caso). Esto es, por supuesto, no más que un buen pretexto para llenar la sexualidad, y en general nuestras actividades, de un aspecto lúdico y exploratorio, lo cual podemos continuar haciendo cualquier día y con más frecuencia.

Los 3 puntos claves de Buckminster Fuller para despertar y cambiar el mundo

Buena Vida

Por: PijamaSurf - 08/08/2017

Uno de los pensadores más optimistas del siglo XX nos da 3 claves para cambiar la realidad

El siglo XX fue prolífico en avances tecnológicos, médicos y militares, y también en pensadores de muy diversa índole que podrían agruparse, vistos desde la actualidad y en un ejercicio de síntesis algo apresurado, en apocalípticos, integrados y utopistas. El arquitecto, diseñador y filósofo estadounidense Richard Buckminster Fuller (1895–1983) parece oscilar entre estos dos últimos grupos. De la cúpula geodésica del Epcot Center en Disneyland a diversos proyectos para viviendas accesibles, la mayoría ignorados hasta ahora, se asoma una vida y un pensamiento que intentaron esquivar las complicaciones del capitalismo salvaje y buscar a la vez la realización de un mundo ideal integrando los recursos y los avances disponibles.

Buckminster Fuller optó por ver lo mejor de la humanidad y su visión de las cosas estaba dirigida a construir un mundo globalizado, pero con intenciones menos económicas que de bienestar e igualdad social para todos y cada uno. A continuación, te compartimos los tres puntos claves para entender su pensamiento y aprender de sus decisiones vitales:

 

Tu vida no te pertenece

Cuando era joven Fuller trabajó en una fábrica de textiles, en la marina de los Estados Unidos y en la industria del embalaje para carnes. En sus años veintes, al lado de su suegro, fundó una empresa para construir viviendas ligeras, pero la compañía fracasó. A los 32 años se quedó en bancarrota, vivió en las calles y en los albergues públicos de Chicago y, poco después, su hija murió a causa de las complicaciones de la polio y de la meningitis espinal. Sintiéndose totalmente frustrado y responsable de la muerte de su hija, Fuller se volvió alcohólico y decidió matarse. Pero en el umbral del suicidio tuvo una revelación: su vida no era de su propiedad, sino que le pertenecía a la humanidad. Entonces, prometió dedicar el resto de sus días a un experimento trascendental: encontrar el modo en que un solo individuo podría contribuir al cambio del mundo y beneficiar así a toda la humanidad, lo que sería un ejemplo de un pacto con Dios, mucho menos publicitado que el famoso “pacto con el Diablo”.

 

No intentes cambiar a las personas. Transforma el medio ambiente

Siendo arquitecto, Buckminster Fuller se dio la misión de cambiar nuestra especie, un rol tradicionalmente desempeñado por políticos y líderes religiosos. Por eso su acercamiento fue diferente y comprendió que es casi imposible cambiar a la gente. En contraste, al buscar cambiar el medio ambiente donde las personas se desenvuelven creó espacios como la cúpula geodésica y la casa Dymaxion: un simple recorrido en tales edificaciones puede cambiar la percepción y las ideas de la gente e invitarla a replantear su visión del mundo y de sus posibilidades. En vez de sujetar y sacudir a alguien mientras le gritamos “¡El mundo se cae a pedazos!”, su idea fue crear entornos que muestren en sí mismos una solución posible.


 

Tenemos bastantes recursos para cada individuo en el planeta. Para comprobarlo, hay que concebir al mundo como un sistema total

Fuller concebía al mundo como un sistema en su totalidad, en vez de verlo como una multiplicidad de naciones diferentes, aisladas y en guerra, una forma de pensar que es aún más dominante de lo que creemos. En este sentido, acuñó el concepto de Spaceship Earth (Nave espacial Tierra) para indicar lo que según él somos y dónde estamos: “el hecho más importante de la Nave espacial Tierra es que su guía de uso no viene incluida”. En otras palabras, si podemos pensar el mundo como un sistema interrelacionado y coherente es posible comenzar a dirigir el rumbo y resolver integralmente los problemas y carencias de la humanidad como un todo, en lugar de condenar a la muerte a unos para que los menos tengan más que demasiado.

Richard Buckminster Fuller escribió con abundancia, pero su escritura resulta compleja, si no críptica, lo que no ha ayudado mucho para que sus ideas germinen. Por razones obvias, su trabajo ha sido cuestionado y llevado muy escasamente a la práctica. Ha sido más viable ejecutar sus complejos arquitectónicos en Disney, por ejemplo, que en el mundo tal cual, porque conviene ver su trabajo como algo propio de la fantasía o de la ciencia ficción. La globalización, la visión del mundo como un sistema total está en marcha, pero en condiciones muy diferentes a las que anhelaba Fuller, tal vez ingenuamente.

Después de todo, conceptos como el de “sinergia” (implementado por este arquitecto y utopista norteamericano) aún son usados con frecuencia, y es claro que el cambio de las condiciones actuales de vida requiere de la acción conjunta de todos, como si cada uno fuera un órgano fundamental del gran cuerpo de la transformación colectiva. Así que si esta breve introducción ha despertado tu interés o curiosidad puedes remitirte al libro A Fuller View, una colección de ensayos de diversos autores especializados en su pensamiento que te dejarán más claras sus ideas, para que puedas profundizar en ellas.