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Tu cerebro se vuelve como el de las personas con las que te juntas, según científicos

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/03/2017

Ten cuidado con quién te juntas... Estudio nota que al pasar tiempo con una persona, nuestros cerebros se empiezan a parecer

Todos lo hemos notado hasta cierto punto. Pasar tiempo con alguien nos hace un poco como ellos: llegamos a utilizar el mismo tono de voz, las mismas palabras e incluso a ver el mundo de la misma forma. Esta intuición de alguna manera ha sido confirmada por la ciencia, a un nivel incluso mayor de lo sospechado, pues se ha descubierto que nuestros cerebros se mimetizan cuando pasamos tiempo con alguien.

Moran Cerf, neurocientífico de la Universidad de Northwestern, explica que cuando dos personas están juntas sus ondas cerebrales empiezan a verse idénticas: "Entre más estudiamos el involucramiento, más vemos que sólo estar con ciertas personas alínea tu cerebro con el de ellas", lo cual significa que "las personas con las que te juntas tienen un impacto en tu involucramiento con la realidad que va más allá de lo que puedes explicar. Uno de los efectos es que te empiezas a parecer a ellas". Esto se debe en gran medida a la neuroplasticidad del cerebro: el hecho de compartir estados de ondas cerebrales va moldeando luego nuestras conexiones neurales y nuestra forma de ver y relacionarnos con el mundo.

Cerf considera que esto debe tomarse en cuenta si queremos maximizar nuestra felicidad y minimizar el estrés, para lo cual señala que es fundamental no gastar demasiada energía en tomar decisiones (las cuales van mermando la energía del cerebro) y, sobre todo, rodearnos de personas que tienen las características que estamos buscando. Esto último hace que, con el tiempo, esas características puedan florecer en nosotros como una segunda naturaleza. La frase popular lo dice: si quieres ser un ganador, pasa tiempo con los ganadores; y lo mismo puede aplicarse en muchos sentidos.

Ahora bien, más allá de que hay un indudable efecto de sincronización cerebral que influye en nuestra conducta y puede ir formando hábitos positivos y negativos, hay que tomar con un grano de sal este estudio. Algunos lo tomarán como confirmación de que no pueden estar con individuos "tóxicos", algo que les será muy cómodo para huir de sus problemas, diciendo que simplemente la presencia del otro es inevitablemente dañina. Esto en ocasiones puede ser cierto, pero también puede ser una forma de eludir la responsabilidad y evitar brindarse afectivamente sin priorizar el propio beneficio. Asimismo, es probable que estos estados de sincronización cerebral puedan ser alterados o desactivados cuando las personas mantienen una alta conciencia de su propio proceso interno, no dejándose arrastrar por la negatividad de otros. ¿Por qué no pensar, en cambio, que eres de capaz de influir positivamente en una "persona tóxica" con una buena actitud y una atención plena?

La mayoría nos consideramos “moralmente superiores”, según la ciencia

Ciencia

Por: Pijama Surf - 08/03/2017

Un estudio de la Universidad de Londres apunta a que solemos considerarnos superiores en muchos ámbitos, pero mayormente en el moral

Si todos tomásemos en cuenta que nuestros sentidos nos engañan, que sólo percibimos un pedazo o ángulo de la realidad, quizá seríamos menos severos en juzgar a los demás, y dudaríamos aún más de nuestra propia autopercepción.

La autoestima es imprescindible para gozar de salud mental, pero en una época que nos invita al narcisismo desenfrenado, al individualismo, ¿qué tan realistas somos al juzgarnos a nosotros mismos?.

Un reciente estudio hecho por dos académicos de la Universidad de Londres, Ben Tappin y Ryan McKay, arroja interesantísimos resultados. Aparentemente, tenemos propensión a pensar bien de nosotros mismos (quizá como un mecanismo de defensa) pero ello se exacerba particularmente en lo que se refiere a asuntos morales, al menos según los resultados de esta investigación.

Este fenómeno se llama en inglés self-enhancement, algo así como autopromoción, y se refiere a una especie de "autoinflación" en lo que relativo a nuestras cualidades personales respecto a los otros.

Los académicos observaron que en cuestiones como inteligencia, ambición, amabilidad y modestia, la mayoría de los participantes se calificaron como mejores respecto al promedio de la gente. Pero este autoelogio se acentuó en lo concerniente a cualidades morales, como una especie de ilusión.

Los científicos desconocen exactamente las causas, pero no se trata de un tema menor, ya que la “superioridad moral” está vinculada a extremismos políticos, intolerancia y hasta violencia.

Otros estudios de 2001 "sugirieron que, debido a una especie de delirio general de grandeza, la gente tiende a pensar que conoce mucho mejor a una persona de lo que esa persona se conoce a sí misma y que todo lo que hacen lo hacen por una razón banal". Ello explicaría el fenómeno conocido como percepción asimétrica (illusion of asymmetric insight).

Curiosamente, somos nosotros mismos los que mejor conocemos nuestros actos, pero quizá, en una especie de maquiavelismo ubicuo, creemos que nuestras mejores intenciones podrían ser más valiosas que nuestros propios actos. Los motivos podrían ser muchos, pero lo que es un hecho es que considerarte moralmente superior a los otros es un fenómeno que frena la empatía y comprensión del mundo.