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3 novelas en línea de Kazuo Ishiguro, Premio Nobel de Literatura 2017

Libros

Por: pijamasurf - 10/05/2017

Kazuo Ishiguro, uno de los escritores más notables en lengua inglesa, se hace acreedor al Premio Nobel de Literatura 2017 que concede la Academia Sueca

Luego de cierta expectación que se repite año con año, este 5 de octubre la Academia Sueca anunció al escritor galardonado con el Premio Nobel de Literatura 2017. Se trata, para sorpresa de los pronósticos, de Kazuo Ishiguro, un nombre bien conocido en la literatura anglosajona y que en español tiene también un número importante de lectores.

Ishiguro (1954) es japonés de nacimiento pero desde los 4 años vive en el Reino Unido, país en donde ha realizado su trayectoria como escritor y del cual, además, adoptó la lengua para su obra. De hecho, en varias ocasiones ha figurado entre los candidatos al Man Booker Prize, uno de los premios más importantes de la literatura en idioma inglés que han ganado escritores como Julian Barnes, John Banville, Margaret Atwood, J. M. Coetzee y él mismo, en 1989, con su novela The Remains of the Day (que en español se encuentra como Los restos del día o Lo que queda del día).

Según Sara Danius, secretaria permanente de la Academia Sueca, la obra de Ishiguro puede definirse como una mezcla entre Jane Austen y Franz Kafka, con un poco de Marcel Proust, en la medida en que si bien es un autor “interesado en entender el pasado”, su rememoración no es sólo la del esteta o la de quien busca “redimir” esos hechos, sino más bien la de quien “explora para olvidar y así sobrevivir, como individuos y como sociedad”.

Ishiguro se convierte, así, en el 114º autor en recibir el reconocimiento.

A continuación compartimos tres enlaces de novelas de Kazuo Ishiguro digitalizadas en formato PDF, que encontramos en línea. Cabe mencionar que tanto de Nunca me abandones como de Los restos del día existen adaptaciones cinematográficas. Para ver y descargar los libros, puedes hacer clic en la imagen o en el título de cada uno.

Nunca me abandones. Una exploración en clave distópica de la amistad, la juventud y la identidad del yo.

 

Cuando fuimos huérfanos. Considerada hasta ahora la mejor obra de Ishiguro, se trata de un relato detectivesco situado en la China de principios del siglo XX.

 

Los restos del día. Una novela memorística que sigue, desde un enfoque personal, eventos cercanos a la segunda guerra mundial.

El origen “histérico” del psicoanálisis en una novela gráfica (IMÁGENES)

Libros

Por: pijamasurf - 10/05/2017

Sin la histeria, el psicoanálisis nunca hubiera aparecido en la historia de la mente humana

Cuando se mira sin prejuicios, la historia del psicoanálisis es admirable. No ha sido común en el desarrollo del conocimiento humano que una sola persona sea capaz de erigir casi sólo por sí misma toda una disciplina, utilizando poco más que su perspicacia y su inteligencia. Tal fue el caso de Sigmund Freud, quien en cierto momento de su formación intelectual se dio cuenta de la necesidad que había para la psique humana de su época de expresarse de otro modo.

Quizá no muchos sepan que, en sus inicios, Freud entró en relación con los acercamientos clínicos a la mente humana, la psiquiatría, que entonces estaba abocada en tratar los padecimientos mentales como padecimientos fisiológicos y en algunos casos anatómicos, como desviaciones o defectos que podían enmendarse. Así, por ejemplo, la frenología, que a partir de la medición del cráneo aseguraba poder “predecir” el comportamiento de una persona: si alguien era criminal o genio, tonto o inteligente. 

En el caso de Freud, sus trabajos iniciales con la psique ocurrieron al lado de Jean-Martin Charcot, quizá el médico más afamado de su tiempo, él mismo uno de los pioneros de la neurología moderna y que cobró reconocimiento por sus estudios sobre la histeria. En este tiempo, era sobre todo en mujeres en quienes recaía el diagnóstico de histeria, y la “cura” prescrita consistía casi siempre en choques eléctricos, baños de agua e inducción erótica con mecanismos singulares. En todos estos casos, el objetivo primordial era inducir orgasmos en las mujeres, pues vagamente se intuía una relación entre la histeria, los síntomas psicosomáticos (parálisis parciales, pérdida de la voz, etc.) y el ejercicio de la sexualidad.

Durante su tiempo con Charcot, Freud se dio cuenta cabalmente de dicho nexo. La mente, en efecto, es capaz de enfermar al cuerpo, pero casi siempre porque los impulsos de éste resultan reprimidos en algún punto de su desarrollo por las normas culturales que se imponen sobre nuestra psique. Lo cual, por otro lado, no puede ser de otro modo, pues en cierta forma es el precio que pagamos como especie por la civilización.

Ahora esta historia –de histeria– es el tema de una interesante novela gráfica creada por Richard Appignanesi y Oscar Zárate, autor e ilustrador que se dieron a la tarea de contar cuadro a cuadro el surgimiento de una disciplina que si bien ha sido siempre polémica, para muchos ha resultado en tratamiento y cura de las represiones impuestas por la razón.

En Histeria (ecc ediciones), los autores muestran la relación entre Charcot y Freud, las manifestaciones de la histeria en mujeres de finales del siglo XIX y principios del XX, la hipnosis, el mundo de los deseos reprimidos y, sobre todo, la genial intuición de Freud para vislumbrar lo que a la postre serían los pilares de la disciplina que fundó.

 

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